Hoy os traigo dos poemas: Uno cortito y otro algo largo que escribí hace algún tiempo. La poesía es algo que no se me da demasiado bien, pero lo intento. Aunque cada vez menos. Creo que en estas dos conseguí plasmar lo que buscaba compartir en aquellos momentos. En uno, trato el tema de dos personas que se aman pero que por las circunstancias les es imposible estar juntos. Esa es la pequeña metáfora. No me gustan los poemas que riman con verbos, pero a estos catorce versos les tengo un cariño especial. Tras el salto tenéis el otro poema.
¿Por qué llegas, noche, tan oscura
triste y llena de amargura?
No llores más, luna de marfil
Que el sol sin ti no podrá vivir.
Guarda las estrellas que derramaste:
Lágrimas de metal que un día lloraste.
¿Es que no sabes que sin noche no hay día?
¿No hay sonrisas, esperanza ni alegría?
No sufras por una tontería
porque el día menos pensado,
de un beso dejaréis al mundo eclipsado
demostrando que todo es posible en la vida.
Porque habéis unido lo que no se podía...
Porque habéis unido la noche y el día...












