viernes, 22 de noviembre de 2013

Distancia



Tú tenías los ojos llorosos. Yo la mirada perdida. Tú no querías despedirme. Yo no creía que lo haría. Pero la realidad era que ahí estábamos los dos, cogidos de la mano separados por una distancia insalvable.

Nos soltamos.

Y se hizo la eternidad.

Y no pude olvidarme de ti.


Si solo pudiese detener el tiempo para que pudieses alcanzarme... Si solo pudiese alargar la mano una vez más... Si pudiese parar el segundero un minuto para poderte abrazar un instante... Te llevaría más allá de los Alpes del Cielo; te sentiría más allá de un piropo sincero; te miraría más allá de un simple parpadeo; te querría más allá del paso del tiempo.

Si sólo pudiese detenerme un instante... El mundo sería tan perfecto que no temería vivir ni desearía morir.

Me giré para ver cómo te alejabas. Sonreí. Y te deseé lo mejor. Porque estaba seguro de que nuestra distancia sólo podía servir para poder encontrar a alguien que te hiciera feliz de verdad. Así lo esperaba. Y así fue cómo logré alejarme de ti.


(Imagen sacada de aquí)

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